La pelicula "La dama de oro", basada en hechos reales, cuenta la historia de dos protagonistas Maria Altman (Helen Mirren, "La reina" 2006) y Randy Schoenberg (Ryan Reynolds, famoso por su papel como "linterna verde").
Maria Altman es una mujer judia-austriaca que vive en los Estados Unidos debido a los sucesos de la segunda guerra mundial, quien acaba de perder a su hermana mayor. La nostalgia hacia su familia y aquella niñez feliz que tuvo en Austria, la encaminan a buscar la ayuda de Randy Schoenberg, abogado, descendiente de abuelos austriacos que igual que ella se refugiaron en Estados Unidos.
La ayuda que Maria Altman requiere de Randy es que Austria le devuelva el retrato que Klimt hizo de su tia. El cual se encuentra colgado en el museo de Belvedere.
Sin embargo como la misma pelicula lo menciona ese cuadro de Klimt es la Monalisa de Austria.
Y a pesar de las dudas de Randy Schoenberg de tomar tal labor, los dos se embarcan hacia Austria ha retomar un poco de aquello de que los nazis le rebataron.
La pelicula cumple con dos objetivos, recuenta el dolor de los judíos a manos de los nazis y nos hace recordar a un pintor que en los últimos años ha sido olvidado en las sombras de aquellos con más renombre.
La veterana Helen Mirren y Ryan Reynolds nos llevan dentro de emociones, de nostalgia, amor, sufrimiento, sin embargo hay algunas escenas que parecieron forzadas y sobreactuadas lamentablemente.
La historia es entretenida e interesante, de igual manera que George Clooney con su pelicula "Monuments men" 2014, nos introdujo a que los judíos no solo fueron robados de su familia y su vida, sino también como nación fueron despojados de sus obras de arte. "La dama de oro" utilizando esto mismo nos muestra, la perdida de estos objetos artisticos pero también del significado emocional que tienen para cada aquellos que fueron despojados de estos mismos.
Un viaje esplendido que queda disminuido por las mismas razones que "Monuments men" al sentido sobreamericanizado de la pelicula y la villinificación de Austria, que termina haciendo de esta obra un mensaje patriotico y cursi de los Estados Unidos. "Todos los paises son malos, Estados Unidos es el heroe".